De la oficina en la que trabajo, varios participaron activamente en el cacerolazo de ayer. Hubo dos que tuvieron un perfil más bajo, es decir, fueron, participaron, pero no lo hablaron abiertamente. Otro dió durante la primer media hora un discurso de moral y de lo mal que estamos. Pero me causa mucha gracias la ironía, ya que se trata de una persona que no le habla a las mujeres y mientras daba su discurso, una compañera (que se sienta al lado de él) le grito "si sos tan recto ¿por qué no me saludás nunca?"... Sólo una anécdota estúpida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario